Si queremos graficar elegancia en la moda, hay una imagen
que salta de forma casi automática a la retina: la de Audrey
Hepburn en la película Desayuno en Tiffany?s. Ese modelo,
diseñado en 1961 por Hubert de Givenchy, era un poema a
la sobriedad y el estilo. Durante siglos el vestido negro sólo
se usó en funerales o para denotar luto, pero en 1926 Coco
Chanel revolvió las cosas para siempre y lo situó donde
merecía, o sea en la cumbre de la sofisticación. Eso fue
gracias a su famoso modelo Ford, hecho en raso y satín.
Más tarde Givenchy, Armani, McQueen y otros grandes del
diseño cobraron la venganza que el atuendo oscuro
requería en el terreno de la moda. Hoy cada una de
nosotras puede elegir el modelo que más le acomode, sin
olvidar que también hay que saber escoger el accesorio
perfecto y así dar vida a un estilo que refleje nuestra
personalidad. Un collar colorido, por ejemplo, puede
renovar ese vestido negro que siempre debemos tener en el
clóset. Sólo se trata de mantener abiertas las puertas de la
imaginación. Acá presentamos cuatro propuestas.