Moda

Homenaje visual: El género Bowie

Hace unas semanas David Bowie celebró su cumpleaños número 65, mientras su carrera lleva más de 50. En ella  se dio el lujo de explorar en la música y experimentar con variados estilos estéticos, convirtiéndose al mismo tiempo en un í­cono del rock y de la moda. Bowie se transformó en artista global y rompió esquemas al difuminar el lí­mite entre lo femenino y lo masculino.

  • Revista Mujer

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Fotos: Juan Pablo Sierra / Producción: Gabriela Bianchi / Maquillaje y pelo: Marcelo Bhanu

Ocurrió durante su época escolar. En medio de una pelea con sus compañeros, uno de ellos lo hirió con un compás en el ojo izquierdo. El accidente le dejó una pupila permanentemente dilatada, lo que hizo que en adelante sus ojos fueran de diferente color. Esa mirada distinta -así como casi todo lo que inspira Bowie- fue el precedente de una carrera llena de transformaciones estéticas que marcarían tendencias.

Antes de convertirse en el Duque del Rock, Bowie (apellido que adoptó en honor a un héroe estadounidense del lejano oeste; el verdadero es Jones) probó con interpretaciones hippies, mod e incluso como cantante de cabaret. Fueron intentos fallidos. Pero este comienzo difícil fue la antesala de una carrera explosiva que mantuvo vigente en una industria en que la fama “is just a flame” (es solo una llama), como dijo en una de sus canciones más recordadas, Fame, coescrita con John Lennon.

Pop, folk, rock, punk, soul, new wave y electrónica son algunos de los estilos musicales por los que David Bowie circula caprichosamente desde la década del 70, sorprendiendo, e incluso desorientando, a muchos de sus seguidores. Cada propuesta vino acompañada de un planteamiento estético que plasmó en  sus discos y presentaciones.

“Más que un músico es un artista. Bowie fue uno de los primeros en comprender la música como un concepto global en el que no basta una buena canción, sino que deben converger la estética, la puesta en escena, la performance, la actitud, todo. Creo que ese ha sido su principal aporte y junto con su innegable talento, la clave de su éxito”, menciona Manuel Maira, periodista y crítico especializado en música.

Frente a Bowie, el diseño de vestuario fue testigo del nacimiento del ícono. “Él es uno de los grandes músicos sensibles al diseño. Cumple con una mezcla ‘molotov’: sensibilidad artística, investigación y formación intelectual, que lo hacen un personaje único de la cultura pop”, diceLaura Novik, diseñadora y fundadora de Raíz Diseño.

TENTADORA AMBIGUEDAD
En 1970, la carátula de su disco The Man Who Sold The World lo mostraba recostado sobre un diván vestido de mujer. La fotografía causó controversia en el público e introdujo la ambigüedad estética y sexual que lo caracterizaría durante esa década. Una puesta en escena arriesgada, pero que volcó todas las miradas hacia él. Para hablar bien o mal, Bowie estaba en el foco de la atención pública.

Adolfo Vásquez, doctor en Filosofía y Teoría del Arte de la Universidad Complutense de Madrid y académico de la Universidad Andrés Bello, ha estudiado en profundidad el impacto estético del artista: “Bowie demostró que el rock y la moda se llevan bien. Ha sido el rey de la ambigüedad y de la consigna de la eterna juventud. Él es sinónimo de estilo, creatividad y permanencia, es decir, moda en estado puro”. Y agrega: “Una de sus mayores improntas es la pérdida de significado de él o ella; los géneros se funden en una ambigüedad hipnótica y alucinada, en la figura icónica del andrógino asexuado”.

Fue precisamente Ziggy Stardust (1972), el primer alter ego de Bowie, la creación que más inspiró a los fashionistas, quienes hasta hoy conmemoran la osadía Glam Rock del personaje. Ziggy era el protagonista del disco The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, que contaba la historia de un extraterrestre que se convierte en estrella de rock. Hasta hoy esa producción es considerada como una de las mejores del cantante. No solo eso: el look de Ziggy dejó perplejo al público. ¿Qué representaban esos llamativos trajes tipo catsuits, plataformas y cabello rojizo erizado? “La estética andrógina es sofisticada, prendida a los valores de belleza neutra. Su trasgresión es esclarecedora de por qué a través de un ideal ambiguo se puede atraer a un público masculino y femenino”, explica Adolfo Vásquez.

Ziggy fue solo una en su larga lista de caracterizaciones que le valieron el apodo El Camaleón. A él le siguió The Thin Withe Duke (El Delgado Duque Blanco), inspirado en el cabaret, que representaba vestido con  ajustados trajes de dos piezas. Hacia los 90 optó por una apuesta más minimalista y oscura. Mientras el artista se aventuraba con looks transgresores y otros más clásicos, sus seguidores seguían cada una de sus propuestas al ritmo de hits como Starman, Heroes, Ashes to Ashes y Let’s Dance. La moda tomaba nota.

MODAS QUE NO PASAN
Según Manuel Maira, la clave para lograr que la carrera de Bowie marcara tendencias musicales y estéticas a lo largo de 5 décadas fue la capacidad para reinventarse. “Pasó por muchos estilos y lo hizo bien. Su trabajo ha trascendido hasta la actualidad, sus discos han envejecido bien y muchos artistas fueron influenciados por él. Eso demuestra que su éxito no fue levantado por una moda momentánea; fue más que eso”, asegura.

Las propuestas estéticas, en términos de vestuario y maquillaje inspiraron a una extensa lista de artistas. En ella se enfilan cantantes como Michael Jackson, Madonna, Lady Gaga y The Strokes, aunque sería imposible medir realmente la repercusión de su carrera en la industria de la música. Tampoco se ciñe solamente a lo musical.  Muchos de los grandes diseñadores de vestuario y modelos también siguieron la huella de Bowie. En 2006 Frida Giannini creó una colección para Gucci inspirada en el glam que impuso el artista. Y la top model Kate Moss posó para Vogue Paris caracterizando a Ziggy Stardust en diciembre de 2011, aunque ya había participado en una homenaje anterior al cantante en Vogue UK (mayo de 2003) con el look de la carátula del disco Aladdin Sane (1973) en el que un rayo le atravesaba a Bowie la cara.

“Él es sin duda uno de los mayores surfistas del estilo, que ha demostrado maestría para entender cuando la ola se está formando y usar esto como insumo para crear e inspirar a todas las generaciones”, concluye Novik.