Limón, multifacético
El limón no sirve solo para aliñar lechugas; es una excelente alternativa al momento de preparar un rico mousse de limón, un fresco cebiche, una espuma o simplemente una infusión de su cascarita con menta, para finalizar un rico almuerzo.
Este cítrico se ha utilizado desde hace mucho tiempo para dar sabor y aromatizar platos a través de su jugo o su zeste, como se le llama en repostería a la ralladura. En la actualidad no solo cumple un rol aromático sino que se usa como base para muchas preparaciones. También tiene un rol activo en aperitivos y tragos largos, por ejemplo, mezclado con hierbabuena y ron blanco en el exquisito mojito cubano, o en su variedad de Pica combinado con cachaza, azúcar flor y hielo frapé, en el caso de la dulce y refrescante caipirinha.
En Chile se comercializan tres tipos de limones: el de mesa, también conocido como eureka; el de Pica, variedad más pequeña y verde, y el sutil, preferido para la exportación. También se puede encontrar a veces el limón Tahiti, de la familia de la lima, cuyo aroma es exótico y potente.
Los limones más grandes y amarillos no siempre son los más jugosos. Al comprar, debemos fijarnos en la cáscara: lo ideal es que sea brillante y que, al rasparla con la uña, salga un aceite aromático e intenso. Los frutos deben estar firmes, pesados y sus extremos no deben ser verdes.
Milena Vallejos Chef Instructor IP Culinary