@lacomensala
La Comensala
Casa Mar
7/10
Durante todo el invierno me imaginé lo rica que sería la terraza del Casa Mar en primavera. Para comprobarlo fui a almorzar al aire libre en el primer piso.
Partimos con una copa de espumante mientras revisábamos la carta, que se especializa en pescados y mariscos, que venden congelados al interior del gran local. Picoteamos un cebiche de cojinova con palta, cebolla morada y equilibrada cantidad de pimentón (algo poco común en Chile). Venía cargadito al limón, cosa que a mí me encanta, pero no a todos. También probamos un pulpo al ajillo que no estaba perfectamente blando pero funcionaba, gracias a su exquisita salsa de aceitunas combinada con otra de toques dulces. Pedí un pescado que no conocía, el tetaki. Se sirve de vuelta y vuelta, como un atún. Venía con espárragos y cebollines, sobre una salsa de soya con sésamo. Mi cuñada pidió risotto de mariscos; lo encontramos chico pero correcto.
Mi otra amiga pidió ravioles de krill, porción que también encontramos mezquina, aunque no quedamos con hambre. Estaban bien ricos. Nos llamó la atención que los platos venían calientes, gran detalle para que la comida se mantenga a buena temperatura, independiente de la época del año. La atención fue esmerada y rápida; se agradece a la hora de almuerzo. Pedimos postre y café, pero éste llegó antes que el trío de crème brûlée (clásica, de chocolate y con papaya, buenas todas) y la tarta de manzana recién horneada, calentita y con buena masa, aunque algo quemada.
El chef, Sebastián Maturana, trabaja controlando los nutrientes de cada plato y haciéndolos lo más sanos posibles. ¿Qué nos faltó? No lo sé bien; tal vez un poco de punch en los sabores. En una de esas no es aquí donde tengo que pedir esto. En todo caso, nada cae pesado; ¡uno se siente livianita! Consumo: $14.200 (risotto + copa espumante + tarta de manzana)
Casa Mar, Padre Hurtado 1480, Vitacura, tel. 954 2112.